Entradas de la categoría: Infancia

Un dia normal

Las enfermedades raras tienen una muy baja incidencia en la población, por debajo de 5 casos por cada 10.000 habitantes. Según la OMS, existen cerca de 7.000 enfermedades raras que afectan al 7% de la población mundial, y solo en nuestro país se estima que hay más de 3 millones de personas con este tipo de enfermedades.
Antes de que Karen Haberberg naciera sus padres perdieron a su primer hijo de dos años, que tenía un raro trastorno genético llamado enfermedad de Tay-Sachs. Su recuerdo aún perdura en la familia, y Karen se crió con la presencia invisible de su hermano, al que no conoció. Finalmente decidió reflejar en su proyecto «An Ordinary Day» la vida de familias afectadas por condiciones genéticas raras, a menudo dolorosas, a veces discapacitantes.
Aunque muchos de estos niños han soportado más visitas médicas y cirugías que la mayoría de nosotros en toda nuestra vida, sorprendentemente las fotografías de Karen no reflejan su sufrimiento, sino una enorme alegría, una vitalidad repleta de esos pequeños detalles que hacen de estos niños lo que son. 
Sobre este libro señala la autora:
En este proyecto presento las historias de 27 familias que viven con niños con enfermedades raras.  En estas imágenes se revela un tesoro oculto, una narración de luchas fallidas y batallas ganadas de estos niños valientes, como Ethan, un niño mudo, mientras aprende a hacer su primer sonido; o Jonathan, un niño de 9 años, que finalmente puede comer con una cuchara después de muchas pruebas fallidas; o Maddy, una niña de 5 años, mientras da su primer paso después de años de gatear. Estas son todas las tareas que las familias y niños sin estos trastornos dan por hecho, pero que son logros y triunfos inmensos para los niños con enfermedades genéticas raras…

Pensamientos secretos

Leon Borensztein ha ido registrando con imágenes la vida de su hija Sharon desde que estaba en el vientre de su madre. Sharon nació con un serio problema de visión, con músculos subdesarrollados y un serio déficit en sus habilidades motoras; Además, ella ha tenido episodios convulsivos y ha sido diagnosticada dentro del espectro autista. Durante los últimos treinta años, Borensztein ha continuado fotografiando a su hija, aprendiendo el modo en que navega por el mundo, compartiendo su felicidad y sus desilusiones.
Durante los últimos quince años, ha vivido solo con Sharon, después de que a su madre le retiraran la custodia por problemas con las drogas. Su hija se convirtió en su musa constante, atraído por esos instantes raros y misteriosos en los que Sharon se pierde por completo en su propio mundo. Pero no todo fueron momentos dulces, y en ocasiones a Borensztein le resultaba demasiado doloroso sacar su cámara. Se frustró y se tomó un tiempo libre del proyecto solo para regresar después de que sus temores se desvanecieron lentamente.  
Dice el padre de Sharon:
En cierto modo, me gustaría que todos nosotros nacieramos con algún tipo de discapacidad, que luego pudiera solucinarse. En un mundo así, apreciaríamos más cada instante, y cada paso sería visto como la hazaña milagrosa que realmente es. He aprendido que el humor poco convencional de está matizado por una dulzura y travesura que alternativamente chocan, se separan y se unen una vez más… Aunque no tiene visión periférica y no puede registrar la profundidad, Sharon observa los retratos que le hago durante largos períodos de tiempo, aislada en sus propios pensamientos secretos. No tengo idea de lo que ve allí»…

Mi amor por Alyssa

A Jennifer Kaczmarek le gusta registrar la esencia de los niños, no solo de sus propos hijos, sino que su trabajo se amplía a los hijos de otras familias que enfrentan situaciones desafiantes. En el proyecto Love for Alyssa no solo explora a una familia, sino que aprovecha para solicitar donaciones con el fin de ayudarla.
Aquí explica cómo surge esta propuesta:

Cuando conocí a Alyssa tenía 5 años y enseguida se me coló en el corazón. Alyssa Jadyn Hagstrom nació con una rara afección llamada artrogriposis que le impedía utilizar sus piernas y brazos y le limitaba el uso de sus dedos. Este proyecto es una ventana a su mundo, sus luchas diarias y desafíos, pero lo más importante es una visión del espíritu increíble que posee. Creo que la fotografía permite a las personas conectarse de una manera que de otro modo no podrían. Una sola imagen puede expresar con fuerza cómo es la vida para los demás.

 

Regreso a la infancia

A medida que envejecemos el espejo se convierte en un objeto de tremenda confusión: aunque nos sentimos jóvenes y aún muy vivos, nuestro reflejo nos demuestra que el tiempo corre. Esa es la idea motriz que Vera Saltzman intenta reflejar en su proyecto «Sue and Winnie«, en el que explora la mortalidad y el vínculo que existe entre nuestra niñez y quiénes somos ahora. Para ello pidió a mujeres mayores de 40 años que trajeran una muñeca infantil que tenía un tremendo significado para ellas.
Como señala Vera:
Sigmund Freud creía que lo extraño era algo que nos lleva de vuelta a lo antiguo y familiar, pero que a la vez es o incómodo. En esta serie exploro la idea de lo misterioso, que se manifiesta en un anhelo por la juventud y un reconocimiento de la mortalidad. Impulsados por la nostalgia de nuestra infancia perdida, muchos de nosotros hemos guardado nuestras muñecas: sentadas en un estante, enterradas en una caja en un armario, encerradas en un desván. Cada muñeca sirve como un punto de entrada en la historia de nuestra vida que tiene a la vez algo de extraña y familiar. 

 

¿Qué quieres ser de mayor?

La fotógrafa belga Sofie Knijff ha pasado los últimos tres años viajando por el mundo haciendo retratos de niños y haciéndoles una pregunta: ¿qué quieres ser cuando seas grande?. Con una imaginación sin límites los niños responden, y se visten como sus personajes futuros, dando lugar a esta serie llamada «Translations».  
Mediante el uso de fondos similares para cada niño, Knijff los despoja de su entorno natural con el fin de centrarse más íntimamente en sus «personajes de ensueño». Ya sea en Mali, Groenlandia, Brasil o la Indica, hay un elemento común a todos esos niños: la esperanza que todos tienen en que su futuro sea mejor que sus vidas actuales.

El mundo de mis sueños

La serie “Childhood Dreams and Memories” de la fotógrafa Carolyn Hampton está basada en las visiones de sus propias experiencias: sueños, pesadillas, ritos religiosos, rituales y las interacciones con las personas y los animales de su entorno.

Para recrear estas escenas oníricas y surrealistas utiliza a su hija como modelo, y en ella proyecta los recuerdos de su propia infancia, empleando objetos y ambientes que formaron parte de su acervo familiar y que se transmitieron de generación en generación.

Sus fotografías evocadoras nos dejan suspendidos entre el inconsciente colectivo y la reminiscencia de las vivencias infantiles.

La vida de Jon

Jon es discapacitado múltiple de de 11 años de edad. Nació sin ojos, y no puede hablar ni comunicarse, puesto que no entiende las palabras. Tampoco puede caminar o usar su cuerpo, así que para él la comunicación se establece a través del tacto y del tono de voz.

La fotógrafa noruega Sara Marie Ramsoe vivía en el mismo barrio que Jon y su familia, y decidió pedir permiso a la familia para documentar su vida. Cuando aceptaron, pasó mucho tiempo en contacto con ellos antes de que se permitiera sacar su cámara para registrar el lenguaje corporal de Jon. Como ella misma afirma: “Fue un reto poder crear esa cercanía, y capturar su personalidad a través de la lente, así como una experiencia de gran apertura para mí, tanto personal como fotográficamente».

Juegos inventados

El fotógrafo KM Asad relata la historia de la superpoblación de Dhaka (con casi 15 millones de personas dentro de su área de 1.528 kilómetros cuadrados) a través de los ojos de sus niños.
A medida que más y más gente entra en la ciudad, los ciudadanos se enfrentan a la vida cotidiana sin electricidad, gas o agua corriente, y los patios, jardines y espacios abiertos han sido casi extinguidos por la astronómica afluencia de personas.
Los niños inventan juegos teñidos de un cierto grado de melancolía dentro de los confines de sus hogares. En muchos casos, carecen de espacio físico para cultivar amistades y en su mayor parte, nos recuerda Asad, juegan solos.

Cosas de niños

Divertida e interesante iniciativa de un trio de hermanos que reactualizan algunos momentos compartidos de sus biografías.

Más allá de lo divertido de la propuesta, quién sabe el desarrollo que podría tener como trabajo en el contexto de una terapia sistémica…

Cuando cae la noche…

Desde sus primeros proyectos en torno a los 60, el fotógrafo Arthur Tress trabaja sobre los sueños de los niños dando forma a sus temores más ocultos e inconscientes.

Influenciado por el concepto de los arquetipos de Jung, las imágenes de Tress representan tanto las ansiedades de la persona como los temores colectivos propios de esta etapa de la vida. La seguridad de la casa y las figuras parentales dan paso a paisajes y personajes plagados de formas y comportamientos que aún no se terminan de comprender. 

Sin duda, un interesante material para trabajar en las terapias con niños…

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